miércoles, 16 de octubre de 2013

Muchos caciques y pocos desarrolladores

Hace poco alguien me decía que había evolucionado bastante, que ya no desarrollaba y que dirige proyectos, que es todo un PMP. Casi me pega cuando le mencioné que yo siempre voy a ser un desarrollador, aunque lamentablemente cada vez lo hago menos. 

No me creía cuando le conté que cuando trabajé en unos proyectos en Brasil, el que más ganaba era el tester. Varios se han reído de esa anécdota, pues de inmediato me recuerdan que ese "recurso" debe ser un practicante o un bachiller ávido de conocimiento que ejecute checklists. Falso, el tester no solo hace pruebas, afina y recomienda refactorizaciones, evalúa el comportamiento en ejecución a través de telemetrías, en general tiene cicatrices de guerra, no come cuentos.